Ven y enloquece

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Ven y enloquece apoya la campaña de Nino Ortea a favor de la lectura responsable y los sentimientos apasionados

domingo, 23 de abril de 2017

Monstruo asustadizo, débil ante tu hechizo



Me gusta observar a los demás en sus actividades públicas, y lo hago sin disimulo. Esta curiosidad indisimulada me ayuda a adaptar mi comportamiento al de mi entorno, a la vez que aviva mi imaginación, ya que suelo añadir escenas que anteceden o continúan aquella que me llamó la atención.

Me sorprende sobremanera la uniformidad social con la que asistimos a la escuela de la vida, me decepciona la manera en que nos desvirtuamos para poder acomodarnos en moldes despersonalizados, fundidos al patrón de datos estadísticos. El paisaje humano se vuelve monocromático salvo por pinceladas  chillonas de vulgaridad. Habitualmente, observo las mareas de mis conciudadanos al confluir en puertos de ocio, y se me asemejan a un mar muerto de sentimientos, cuyas aguas vitales sólo cobran vida al móvil de unos teléfonos a los que adjetivan con una inteligencia que desprecian para sí.

Los diferentes –los que, por ejemplo, en bares y en rompeolas no tenemos la mirada hundida en nuestras terminales celulares, sino que a flote del capricho de nuestras admiradas– provocamos el recelo entre quienes envidian nuestra falta de disimulo al admirar vidas en desarrollo y cuerpos en movimiento.
En esta época de artificiosidades y apariencias, el hacer algo natural con disfrute basta para convertirte en monstruo de feria. Llevo un rato sentado en un banco con mesa del Parque de los Pericones. Mientras escribo enninaciones, canturreo ocasionalmente alguna de las canciones que escucho en mi mp3. Cantar –aunque sea mal–, escribir –aunque sea con faltas–, son placeres naturales que deben asemejarse a actos antinatura a prejuicio de quienes me miran como si fuera un monstruo monstruoso con aliento de oso.
Si se acercaran a mí, comprobarían que este monstruo es un asustadizo, débil ante el hechizo de la vida.

Sin radio, pero con futuro, ahora es cuando canto…