Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

miércoles, 31 de marzo de 2010

VyE: Flash!: Carmen Blanco expone en CMI Natahoyo

VyE: Flash!: Carmen Blanco expone en CMI Natahoyo

Ninoles en el mundo: Ninó Burzhanadze




Se llama
Ninó
Se apellida
Burzhanadze, y es la exPresidenta del Parlamento Georgiano.
 

Está visto que lo de apelarse Nino es un mero eufemismo por no llamarnos feos. Pues, ni ella ni yo —Ninos los dos— despertamos pasiones con la luz encendida. Y la diosa Afrodita no nos ofrece como su fruta prohibida, sino que nos oferta como la marchitada.
Eso sí, ambos los dos —georgiana ella, gijonudo yo— somos fieles seguidores del dios
Dionisios. ¡Pedazo copazo se va a meter la Ninó!

Alcemos la copa y brindemos, seremos feos pero tenemos un nombre muy guapo.

¡Salud! ¡Va por ti
Mar-celi-no-jo-sé!
© Nino Ortea. venyenloquece@hotmail.com Gijón 31/III/10

lunes, 29 de marzo de 2010

Interludio XII

Encuentro halagador el que la parte de este blog que refleja mi percepción subjetiva de la realidad, atraiga vuestra atención. Bien sabido es que de objetivo sólo tengo mi condición de indiscreto.
Así que quien buscase textos impregnados de falso buenismo —o reflexiones sobre lo mucho que mejoraría El mundo si todos leyéramos El país— tras haber llegado a la conclusión de que soy un egomemo, hace tiempo que habrá concluido su lectura de Ven y enloquece. Adiós. Aquí —como en cualquier otra casa de vecino— lo que importa es quienes están, no los que faltan.

Últimamente, vuestra curiosidad por mis trasuntos amorosos se ha visto substituida por interés hacia mi obra creativa.
Algunos os preguntáis cómo es que no tengo mayor presencia bajo cualquiera de mis otros heterónimos —Marcelino Ortea, José Suárez, Romano Patroni,…— en el mundo del papel impreso. Soy el primer sorprendido. Llevo casi 20 años traduciendo novela y ensayo. Escribiendo artículos sobre Cine, Cómic y Literatura. Participando en manuales de aprendizaje del idioma Inglés. Colaborando en libros, catálogos y folletos institucionales… Todo para que luego mi esmero luzca tan poco.
Debo admitir que a mi falta de un gran talento se une el que soy manco con la izquierda. En el Arte, como en la Vida, me domina el apasionamiento y me cuesta mucho dar el brazo a torcer en temas que cualquier posibilista, trepa o dúctil acepta sin acalorarse. El Marcelino del que aquí es voz Nino Ortea, no es tan agradable si te lo cruzas sobre el asfalto. Además, mi ingenio se revela como mal genio al menor contratiempo.



Tras aceptar lo innegable, debo puntualizar que en lo creativo me ocurre como a esa hora que, al llegar el horario de verano, desaparece para que la mecánica celeste mantenga su inercia. En mi caso, soy de quienes moran en el infierno del olvido acreditativo o en el purgatorio de los agradecimientos. Tengo claro que no es algo personal, sólo industrial. Al igual que la madrugada del último domingo de marzo se desprende de 60 minutos para acomodarse al Sol madrugador, a los editores les es perentorio aligerar su repertorio de colaboradores patentes. Y en la mayoría de los casos mi eclipse es aceptado: cobro y callo.
No sé si alguna vez os ha llamado la atención ver antologías donde sólo aparece destacado el nombre del coordinador. Traducciones en las que no consta el traductor. O publicaciones institucionales cuya referencia de autoría remite a la entidad contratante. Es más, puede que el acabado de la obra venga firmado por un “estudio”, por mor de externalizar los servicios.

Los duendes de las imprentas existen, no lo dudes. Al igual que yo no dudo que llegaré a entender completa una película de David Lynch. Pero mi condición de “negro” tiene una explicación más prosaica. No soy ningún “escritor fantasma” a la espera de que Roman Polanski filme lo que yo no firmo. No. Simplemente mi capacidad creativa sobre lo abstracto resulta poco atractiva. Intereso como recopilador de datos, prologuista o ensalzador de lo ajeno. Pero, lo propio, mi discurso interior, no tiene canalización literaria.
De ahí que —pese a los enlaces con concursos literarios que me habéis mandado— haya decidido guardar
en un cd mi ¿novela? Besando a un tonto. Creo que no todos valemos para todo. Soy un articulista aceptable, pero no un novelista publicable. ¿Quizás pequé de presuntuoso al proponérmelo? Tenía que intentarlo. Al igual que no por ser feo, dejo de salir todos los días a la calle.
Ahora no estoy dispuesto a redisgustarme ante una nueva sucesión de negativas, y no quiero caer en el pozo de la eterna corrección. Admito la posibilidad de que donde yo veo un libro, haya una sucesión de relatos deshilvanados. Un universo que sólo tiene sentido en mi cabeza. De estar convencido de su valía, lo autoeditaría; pero creo que sería decepcionante. Me quedo con lo bueno: la obra está acabada, disfruté escribiéndola y hacerlo me vino muy bien en lo anímico.


Volviendo al tema de mi condición fantasmal, a falta de firma procuro dejar —cual Garbancito— un rastro de palabras desperdigadas que guíen hacia mi autoría. Busco usar una misma estructura gramatical, adecuando lo expuesto a mi propia “cuaderna vía”. Además, de ser posible, coloco palabras de mi invención o que en mi mal uso balizan mi presencia. Por otro lado, en los análisis y ensayos, reverbera una constante de obras y autores.

En el patronaje de mis entretelas creativas me está resultando muy útil este blog, pues lo utilizo como contrate con el que acreditar ciertas autorías anónimas. Por eso me alteró tanto el reciente intento miserable de que Google censurara Ven y enloquece. Está claro que este blog no tiene contenido ilícito ni escandaloso. Es evidente que no alcanza ninguna resonancia que explique la hipótesis de la envidia. Y no soy víctima de ninguna conspiración que busque acallar una investigación que esté plasmando aquí. Es mi blog. Hablo de mí. Y quienes lo leéis, lo hacéis por curiosidad o aprecio, no porque éste sea el nuevo Código de Hammurabi.

Por lo tanto —ya que el proceso de denuncia no es resultado de un clickeo ocasional— no es necesario tener ninguna mente privilegiada, ni ser un paranoico, para llegar a la conclusión de que quien buscó acallarme es alguien a quien le molesta en su vida real el que yo fantasee aquí con la mía. Mi vida no es ningún capítulo de Los diez negritos, así que mejor no ir más allá en las deducciones, no vaya a acabar culpando a mi inexistente menordomo.

Prefiero aparcar el tema. Nunca llegaré a saber la verdad.

Bueno, una vez más sólo me queda daros las gracias por vuestro cariño e interés.

Salud y suerte.
Nino

domingo, 28 de marzo de 2010

Spring evenings



Ya que lo preguntaís os contesto:

Si pusiera o pusiese una cancioncilla a mi presente, también sería una en inglés. Tras la sorpresa que ha causado mi paralelismo con la canción de la escena de la película Grease, creo que ahora sí que os va a llamar la atención mi querencia angloparlante.



Este regusto anglófilo quizás se deba a mi falta de oido, que lo que es el gusto lo tengo y muy bueno. ¡A mí nunca me ha hechizado una fea! Otra cosa es pedirles que además de encanto tengan corazón. Me pirro por las descorazonadas, por lo menos no me aburren.

Además, tanto en lo laboral como en lo personal —por no hablar de en lo íntimo— siempre tengo la impresión de que por mucho que me trabaje mi puesta es escena o el cuidado de los detalles, siempre llega algún rosalindo que se sube antes al guindo.



Pero bueno, lo importante en la vida es vivir. Y pocas cosas me hacen sentir tan vivo como montarme en un tío-vivo emocional.

¿Damos una vuelta?

viernes, 26 de marzo de 2010

Daybreakers - Un lugar bajo el Sol





Daybreakers

Productora: Lionsgate.

Direccción: Peter y Michael Spierig.

Guión: Peter y Michael Spierig.

Reparto: Ethan Hawke, Claudia Karvan, Willem Dafoe, Sam Neill, Michael Dorman, Vince Colosimo, Isabel Lucas.



¿No te gustaría salir todas las noches a teñir tu ciudad de rojo, y dormir hasta el ocaso siguiente? ¿No quisieras poder fumar, beber o drogarte sin preocuparte de las consecuencias? Di la verdad, ¿no crees que el sexo desde que es seguro es también aburrido?

No dejes que tus miedos se claven como estacas en tu corazón…

¡Hazte vampiro!

Exhibe tus adicciones. Haz lo que todos hacen: Vampiriza emociones ajenas.



Las consignas que preceden a este texto texto podrían haber caido en tus manos, en forma de pasquín, el año pasado. Momento en el que los hermanos Spierig sitúan el brote de la epidemia que llevaría a la población de la Tierra a evolucionar de humano a vampiro. Me corrijo, la evolución habría sido que pasáramos a gorilas. En el caso de la peli, la mayoría de los humanos involucionan a murciélagos. ¿Justamente un año después de que Batman: El caballero obscuro arrasase en taquillas? Como ya he escrito en este blog ¡no creo en las coincidencias!

¡Qué razón tenía el preclaro Dr Fredric Wertham cuando —en su libro La sedución de los inocentes— nos avisaba de que eso de leer tebeos era un cuento que nos llevaría a una tragedia!

Aunque en Daybreakers omiten el epicentro del contagio, yo lo situaría en la ciudad de Gotham. No en vano, en el expediente policial conocido como Tormenta de sangre, los oficiales Doug Moench y Kelley Jones concluían su investigación asegurando que El hombre-murciélago era en realidad El príncipe de las tinieblas.

Si me disculpáis, voy a tomar una pastilla de soylent green, ahora vuelvo .



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¡TELETRASPÓRTAME, SCOTTY!

Daybreakers - Un lugar bajo el Sol II



¡No hay nada como vitaminarse! Aunque, mejor me centro y acabo de comentar la peli. Dentro de un par de horas oscurecerá. Seguro que la santa compaña de pellejudas y sus sombrones despiertan del letargo y salen a mi encuentro. ¡Problemas de ser leyenda!





Ya en su anterior película — Los no muertos (Undead, 2003)— Peter y Michael Spierig mostraron una tremenda imaginación conjugada con una narrativa muy eficiente. A la vez que salpicaban su factura de “género” con gotas de denuncia política, reflexiones sociales y socarronería. La presentación de un pueblo convertido, de la noche a la mañana, en un nido de zombies se presta bastante a ser interpretada como una sátira sobre aquel barro que enfangaba los Estados Unidos presididos por George Bush jr. O estos lodos de la España mangoneada por José Luis Rodriguez Zapatero.



La simpleza de catalogar el Arte, llevó a que la película fuera vendida como una más de vísceras y sangre. Y su excasa repercusión forzó una espera de siete años antes de que los hermanos australianos Speling pudieran escribir y dirigir una nueva obra. Con más dinero, actores reconocidos y una técnica más depurada.

En el año 2019, la Tierra está poblada por vampiros, mientras que los humanos son una especie en extinción, cazada y desangrada. La necesidad de sintetizar sangre humana —como única forma de garantizar la supervivencia vampírica a la vez que de frenar la rápida degradación social que el nuevo orden sombrío— se acentúa ante la escasez de encontrar nuevas personas que, aunque no séan vírgenes, sirvan de mártires para la supervivencia de la mayoría.

Un día, el hematólogo que coordina una de esas investigaciones sanguíneas es abordado por una sugerente humana armada con dos buenas razones y una ballesta. A partir de aquí presenciaremos una lúcida abstración sobre las adicciones como forma de escapar de la realidad. Una reflexión muy crítica sobre la Democracia, y su juego de mayorías y minorías. Un acercamiento a la incapacidad de elegir, el desarraigo social, el miedo a la soledad, la distopía que conlleva toda utopía…

Se nos habla de una epidemia que sería la causa inicial del contagio; pero en realidad se muestra a otrora humanos que han decidido ser inhumanos para vencer enfermedades, pasar de oprimido a opresor o trepar solcialmente. Como toda Revolución, esta “evolución” también deberá hacer limpieza de aquellos que creyeron en su pureza de sangre e ideales, y que ahora se esconden en las cloacas, convertidos en el reflejo deforme de los ideales que defendieron.

Obviamente, hay escenas de descuatizamientos, mordisqueos, acción y reación. Pero, olvídate de vampiros seductores o solitarios. A éstos les huelen los pies y les cuesta llegar a fin de mes.



Una película bien hecha. Rodada con mesura y contada con inteligencia. En la que el eterno pusilánime Ethan Hawke encaja perfectamente en el papel del fluctuante hematólogo, y donde el siempre resolutivo Willem Dafoe me recordó a su personaje en Calles de fuego (Walter Hill, 1984), pese a las diferencias entre ambas producciones. Será que me hago viejo y añoro con más fuerza que vivo.

La resolución de la trama contradice lo contado en cierto pasaje de la historia —cuando veas la peli, me mandas un comentario y a ver si opinas lo mismo—. Pero, aún así me parece un relato bien contado que te atrapa desde su arranque incendiario. Quizás su final “deus ex machina” se deba a un propósito por parte de la productora Lionsgate de vampirizar la idea en forma de saga, pues todo parece indicar que ya han desangrado al extremo la sugerente idea presentada en el primer Saw (James Wan, 2004)





Si te ha gustado Daybreakers, quizás te apetezca leer la novela El año de Drácula (Kim Newman) editada por Timun Mas. En la que se nos presenta una Inglaterra donde la Empreatriz Victoria se ha casado con El Conde Drácula. Y Jack el destripador es en realidad un cazador de vampiros.



Y ahora, te tengo que dejar. Las calles vuelven a llenarse de espectros sin alma que me señalaran con el dedo por ser diferente.

Ya sabes, nos veremos cuando el destino nos alcance.



© Nino Ortea. venyenloquece@hotmail.com Gijón 26/III/10



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jueves, 25 de marzo de 2010

Summer nights



Acabo de derretir en mi boca el primero del los mil y un helados que saborearé estos meses.

Es bueno que ciertas cosas se hagan presentes esporádicamente. Pues a veces esa condición fugaz intensifica su disfrute.

Lo mismo pasa con los recuerdos. Ayer noche, y ya van dos veces en menos de una semana, comparé mi período universitario con esta escena de la película Grease.

Es curioso cómo podemos amoldar nuestra memoria al patrón de realidades que no existieron, para así disfrutarlas como recuerdos intensos:

La película está ambientada en un instituto.

La vi en el Teatro Arango, en una tarde de 8º de EGB en la que ir al cole a que me desclasaran era la última de las opciones.

Durante mis años de instituto, los veranos pasaron rápidos y ruidosos.

Ya en la universidad, las noches de verano me supieron a saliva y salitre.

Ahora mismo, me relamo.

Nino

miércoles, 24 de marzo de 2010

Y luego dicen que el pescado está caro a



Buenos días, Lola.

Pues sí, uno de los efectos colaterales de ser el Capitán Cagica —además de mi sudoración extrema y mi aerofagia incontenible— es el de que al transmitir mis temores doy miedo. Vamos que Carrefour dejó de dar bolsas y empezó a venderlas para evitar que yo me asfixiara involuntariamente en una de ellas (una de mis pesadillas más reales es la de morir ahogado).

Como bien señalas, sin usar el dedo, Internet está lleno de oportunidades cual tienda de saldos —ahí están Bill Gates o el que inventó Facebook para ratificarlo—. Pero yo, quizás por mi proverbial torpeza, le tengo más miedo a esto de navegar por Internet que a mirarme al espejo.

Aunque, me temo que la culpa de mi prevención a embarcarme la tiene mi alergia al agua.

Verás, en mi casa se calentaba el agua con la bombona de una cocina de carbón, así que para sobrevivir a los fríos y a las corrientes —a mí me gustaís las ardientes y las especiales— decidí no bañarme. Como ves, lo acepto: ¡soy mugriento!. Pero con razón, a parte de con roña.

Además, a diferencia de tu condición de sirena, yo soy pesado hasta en el agua, de ahí las innumerables veces en que mi padre me sacó por los pies del mar, para evitar que me llevara la resaca. De haber podido, mi padre me habría tenido sujeto con correa hasta mis 60 años, por eso de no perderme y evitar que me echara a perder

Te voy a contar una historia tan real como que hoy es miércoles y mañana jueves:

ADELANTE

Y luego dicen que el pescado está caro b

Hasta los 14 años, me pasaba la vida jugando en Los jardines de la reina. Mi madre me vigilaba desde el balcón de casa. De niño siempre llevaba conmigo algún palo, gomeru, garbancero o piedras; por si alguien venía a pegarme, darle yo primero. Que seré cobarde pero no tonto.

El caso es que un domingo había ido al Cine Arango a ver Orca, la ballena asesina —un remedo de la peli Tiburón, protagonizado por Richard Harris—.

Ya de lunes, les estaba contando la peli a a mis amigos del parque. De aquella, se rulaba el pesacado en el muelle del Fomento, y muchas lanchas de menudeo y bajura atracaban en el Fomentín.

Yo había cogido un trozo de hierro —supongo que caído de la grúa que movía las barcas— y andaba haciendo el richarjarris por el embarcadero. Tan ensimismado estaba contando la peli, que en el momento en que una chalupa se movió repentinamente, le arrojé el palo, temeroso de que fuera el vengativo cetáceo. Aquella tarde descubrí que había nacido para arponero, pues se la clavé a la primera.

Cobarde pero no tonto, repito, así que marché escopetado para casa.

A la mañana siguiente, antes de ir al cole, me acerco al Fomento, y veo la chalupa a punto de hundirse. Ya en el Jovellanos, me dicen que la barca era del padre del “Madreñes” —un ruin de Cimavilla ,que ahora mismo cumple prisión por delitos de sangre—. Me entró tal tembleque que en el recreo escapé a casa y por la tarde no fui al cole. Solía comer tiza para ponerme malo y así impedir que malearan mi inocencia en exceso los dómines de aquél antro.

Otro recurso habría sido calzar calcetines mojados; pero requería el uso de agua. Y el agua, ni ras ni oxigenada. ¡Congelada y en un vaso!

El caso es que, durante mucho tiempo sólo jugué por la zona del quiosco de los Jardines, cuyo personal me conocía—¿Me da un pica pica y una barra de regaliz?, ¿Ya compró mi papá el Capitán Trueno?, ¿Puedo esconderme dentro, para que no me cojan?...— . Y del Hotel Pasaje —por entonces café— donde me tenían verdadero cariño de sentarme allí a leer tebeos cuando me “fugaba “ de casa, o de mimarme cuando me mancaba jugando e iba allí a que me curaran.

La primera vez que vi al “Madreñes” por los pasillos del cole, me puse tan nervioso que cogí un crucifijo de una pared y le arreé un cañonazo, sin fijarme en que lo hacía por la parte del cristo metálico. Sí, Lola, había crucifijos en el centro. Pese a ir a un colegio público nos obligaban a formar, llevarle flores a María y cantar el Cara al sol pese a estar ya muerto El Dictador.

Me echaron del centro por una temporada, y mis padres por poco me mandan al San Luís de Pravia —fue el primer intento, hubo más. Incluso llegué a estra preescrito.

Así que ya sabes, Lola, porqué cuando hablas de agua me ahogo en tus ojos.

Un pellizco.

Nino

Y ahora es cuando voy y te esclarezco:

Arponero, yo quiero ser arponero y pescar tus sentimientos
 
Contrabando, traficare contrabando de tabaco y oro para ti
 
muchas noches me veran en la frontera del gibraltar
 
toda lalinea conoceras que el tabaco y oro es para ti
 
y traere el ambar gris de un cachalote.
 
contrabando traficare contrabando de tabaco y oro para ti
 
arponero arponero uououooo.


ATRÁS

martes, 23 de marzo de 2010

Jornadas de Comic de Avilés 2010

Las próximas Jornadas de Comic de Avilés calientan motores.

Os dejo con el comunicado más reciente de uno de sus organizadores, Germán Menéndez.


Estimados amigos,

Sólo unas palabras para saludaros y comunicar que tenemos tres nuevos invitados confirmados para las Jornadas de Comic de Avilés (Septiembre 13 al 19), cuyos nombre podeís ver en las imágenes adjuntas.







Estos tres se unen a GEORGE PEREZ, IGOR KORDEY, PERE PEREZ, JH WILLIAMS III y a muchos más que iremos revelando en su momento.

Gracias y espero veros por Avilés en Septiembre!

Germán Menéndez

lunes, 22 de marzo de 2010

Los chicos de historia



El pasado sábado 20 de Marzo asistí a la representación de la obra Los chicos de historia, en el Teatro Jovellanos, de Gijón.

Decepcionante la actuación del mi por siempre admirado José María Pou.



Nunca podré agradecerle lo mucho que me hizo disfrutar con su programa radiofónico La calle 42. Espacio que radiaba RNE en las mañanas de los domingos. Empecé a escuchar su emisión mientras desperezaba las mañanas charlando con mi madre. Acabé escuchándolo a escondidas, para no despertar a mis bellas morfeas.



Volviendo a la obra de teatro, me esperaba algo más ágil. El peso escénico recae sobre José María Pou. Lo encontré desganado. Quizás cansado. Como ausente.

Podría haber pedido que me reintegraran el dinero, pero me consoló el que me devolvieras la esperanza.

Gracias

Nino

domingo, 21 de marzo de 2010

Para ti y para todos los miserables

A ti, que me malclickeaste:

Todo indica, miserable, que tu vil intento de acallar este blog acusándolo de contenido inapropiado ha sido fallido. Tu difamación infundada ante Google no ha cuajado. Parece ser que a alguien ahí arriba le gusto.

Pero bueno, no desesperes. Siempre me puedes denunciar por feo a Corporación Dermoestética.

Mientras tanto, a ti ,y a tu cobardía, os dedico este gesto tan mono.


Nino


Y ahora continuamos con nuestra programación habitual. ¿Bailamos?



viernes, 19 de marzo de 2010

No creo en las coincidencias



No es por dudar de tus palabras, Lola; si no que es por guiarme por tus actos.

Dices —y creer te creo— que no te pareció mal encontrar tras el cesto de la ropa, la Playboy abierta por esta página con la publicitada Sasha Grey.



Aseguras —y ya lo demostró Newton—que fue resultado de la suma entre casualidad y gravedad lo de que la taza de café hirviendo se te cayera sobre mi parte más caliente.

Pero el que —desde entonces— tú no sientas y yo lo padezca… eso me parece la prueba más evidente de que ¡estás aprendiendo inglés!

Como deduzco que no has leído la letra pequeña —pues bien sé que a ti lo pequeño, ni te satisface ni te interesa— te aclaro que el consejo de abstinencia que promulga la frase en versales, es algo versallesco entre tú y yo. Pero el consejo en pequeñito sobre la castración, es sólo aconsejado para los mininos, no para tu Nino.



Así que por favor, ¡o mejoras tu nivel de inglés o dejas de otear mis ingles, mientras ojeas esos catálogos de podadoras de arbustos!



¡Miau, miau!

Esto…

¡Ni-no-ni-no ninoninonino! Te invito al circo a hacer las paces, Lolipop.

© Nino Ortea. venyenloquece@hotmail.com Gijón 18/III/10

martes, 16 de marzo de 2010

Por mí y por todos mis compañeros




El pasado viernes a la noche, asistí a mi primer concierto-sauna.

He escrito “asistí” y no “he asistido” pues aún no entiendo cómo he sobrevivido, pero confío en no repetir la experiencia. ¡En mi vida yo pasé tanto calor! De hecho, durante el noviciado viernudo acabé estando más pendiente de no perder mi son que de seguir su compás.


Quizás todo sea consecuencia de mis manías, pues lo del baño me hace daño y antes que Turquía prefiero Antioquía, ya en plan patriarcal. Y es que el verme allí tan incómodo como lo habría estado en un baño turco sentado junto a Jorge Javier Vázquez resultaba todo un vaporazo. No exagero: fueron varias las personas a las que sacaron desmayadas del recinto; y eso que, como era viernes de cuaresma, no sólo no había comido carne si no que me estaba duchado. Así que, mis odores no provocaron esos candores.

Por otro lado, debo admitir que pese a haber asistido al concierto de Revolver por el mero placer de la sugerente compañía que me lo había sugerido, lo habría disfrutado de no estar tan sofocado. El caso es que, al presentar uno de sus temas, Carlos Goñi vino a decir que la gente lo considera un compositor de temas tristes, mientras que él no se ve así.

Me llamó mucho la atención su reflexión, por la coincidencia en la confidencia. A mí también me comentáis en ciertos momentos que mis textos tienen una melancolía que no percibo. Lo que me lleva a dejar de publicar durante un rato, pues soy consciente de que esa languidez existe, aunque no busque transmitirla. Una vez más, me remito a la dicotomía entre Nino Ortea —narrador del blog— y Nino —su escritor—.

No me gusta compartir aquí mi tristeza. Ya no. Y mucho menos me apetece dar pena. Para eso me basta hacer lo que esta mañana. Sentarme en un banco de Los Jardines, al sol, y escuchar cómo la senectud se grita al sonotone: “Probín… ¡qué feu ye!” “Debe de ser de Picio”.

Subo el volumen de los auriculares y guardo la respuesta que ahora comparto: “Pues no, señora. Soy selenita, no lunático ni pícico. De ahí el blanco de mi piel y el brillo de mi calva”.

Y en La Luna me he sentido estos días. O más bien en la NASA. ante el nuevo ciberataque que he sufrido. Pues uno cree que esos juegos de guerra se dan en otras películas, no en la suya. Y no es así.

Resulta que alguien —solo o en compañía de otros— ha denunciado a este blog por contenido inapropiado, ante su propietario, Google. Quien ha puesto Ven y enloquece en cuarentena. Según me han tranquilizado, el no haber tomado Blogspot medidas censoras ya, indica que la cosa no irá más allá del susto. Aunque tengo muy presente el disgusto que me llevé cuando Google me quitó, sin explicación ninguna, la aplicación Adsense. Recurso publicitario con el que, gracias a vuestros clickeos, había logrado ganar 137 dólares en un mes.

Ni explicaciones, ni dinero. Todos se lo quedaron los del navegador oligopolista. Eso sí que me dolió. Pues fue algo personal y de negocios. Pero que el cielo los juzgue y caiga sobre su conciencia la nefanda consecuencia de su negligencia. Pues si como bollicaos caducados, y no frescos, es por mi penuria económica. Mi salud y el olfato de los demás se resienten de mi no tener lo que por derecho me corresponde.

Ahora voy a hacer un aparte, en el que a parte de dedicarle a quien me malclickea el cariñoso gesto que recoge la foto de Alberto Sordi, que acompaña a estas líneas, me gustaría decirle algo. Así, que pasaré del “vosotros” al “tú”, o al quien corresponda.

Estoy seguro de que me conoces, malclickeador@. Y de que en la vida real te molesta la existencia de Ven y enloquece. En algún nivel de los 6 grados de separación que distan entre tu mediocridad y mi ingenio se encuentra tu mezquindad. Vamos, que tengo claro que no estoy siendo víctima de ninguna venganza de Fu Manchú por haberle robado alguna de sus 7 novias. Has sido tú. ¿te crees que no te he visto? ¡Has sido tú, pedazo cocodrilo!

Casi lo logras, miserable. Esa mañana bajé las escaleras con la misma cerrazón con la que Kong subió al Empire State. Pero, por fortuna, preferí pedir ayuda a batir mi pecho al borde del abismo. Por fortuna tengo amigos. Y a todos vosotros menos tú, nindundi que ahora leéis esto: gracias.

Verás, clicker@ fantasma, te voy a aclarar un par de cosas que confío en que sirvan de consejo a quienes se vean en una situación parecida. Consejos que, de habérmelos dado mi peluquero, quizás harían que ahora luciera mi cabello entero.

Hace tiempo que compré un dominio que he asociado al nombre de este blog. Y al que, por lo tanto, siempre puedo remitir cualquier otro espacio que abra. Tener un dominio supone 5 euros al año. Cuesta menos que una copa y vale más que una liga.

Si tú puedes lograr el cierre de un blog con relativa facilidad; no veas lo fácil que es abrirlo. Yo tengo 8, creo. Guardo la casi totalidad de mis textos y todas las imágenes. Así que mimetizar este blog sería fácil incluso para un memo.

Y es que, ignorante, al igual que la Belleza, Ven y enloquece puede parecer algo efímero; pero es perenne. Pues, de marchitarse, rebrotaría. Lo mismo que el eterno femenino renace en cada sonrisa.

No sé, vil clicker@, tú verás lo que haces con tu tiempo y tus manos. Pero, si estoy equivocado, tu intención era buena, y buscabas despejar La Red de basura, mejor te pasas por mi casa y limpies los cristales. Están pelín sucios. Eso sí, ponte guantes que yo no te aguanto.

Mañana, más y mejor.

Hasta entonces, gracias a todos por ayudarme a hacer de este sueño creativo un soporte vital. Pues YO —Nino, Marcelino, Marce…— SÍ EXISTO. Y a diferencia del autosuficiente Nino Ortea, necesito el cariño que me dais.

Salud y suerte a todos.

Nino

domingo, 14 de marzo de 2010

Pongámonos a ello



En el año 1984 fallecieron dos de los más grandes interpretes de Música Soul, Marvin Gaye y Jackie Wilson. Gaye fue muerto a tiros por su padre. Wilson —quien había sobrevivido a los dos balas que le descerrajó una amante celosa— falleció tras haber permanecido durante nueve años en estado de coma.



Quizás el video no esté a la altura de lo cantado en el tema—cuya letra he adaptado al castellano al final de estas líneas—. Pero, normalmente lo vivido también desmerece de lo sentido.

Una vez más —y con el mismo sentimiento— GRACIAS.

Nino / Marce





















Marvin, mi amigo, podía desgajar su corazón en cada línea de toda canción que interpretaba.

Marvin le cantó al placer y al dolor, nos amplió las percepciones y aún puedo oírle decir: “Oh, háblame y sabrás lo que está pasando”

Dinos que seguirás cantando tus canciones para siempre (y por siempre)

Marvin, he was a friend of mine

And he could sing a song

His heart in every line

Marvin sang of the joy and pain

He opened up our minds

And I still can hear him say

Aw talk to me so you can see

What's going on

Say you will sing your songs

Forevermore (evermore)

Cuando llegue la noche, nos arrullarán sonidos muy dulces.

Apuesto a que estaréis cantando con gozo tras haber congregado a una multitud.

Va a ser una noche larga, pero llevadera, cuando anochezca.

Sé que no estaréis solos en ese bolo nocturno.

Gonna be some sweet sounds

Coming down on the nightshift

I bet you're singing proud

Oh I bet you'll pull a crowd

Gonna be a long night

It's gonna be all right

On the nightshift

Oh you found another home

I know you're not alone

On the nightshift

Jackie (Jackie), ¿en qué andas metido ahora?

Parece que fue ayer cuando empezamos en esto.

Jackie (Jackie), prendiste fuego al mundo al obsequiarnos con ese amor que nos elevó alto, muy alto.

Mantenlo ahí, y estaremos a tu lado. Di que cantarás tus canciones para siempre (y por siempre).



Jackie (Jackie) , hey what'you doing now

It seems like yesterday

When we were working out

Jackie (Jackie, oh) you set

The world on fire

You came and gifted us

Your love it lifted us

Higher and higher

Keep it up and

We'll be there

At your side

Oh say you will sing

Your songs forevermore (evermore)

Cuando llegue la noche, nos arrullarán sonidos muy dulces.

Apuesto a que estaréis cantando con gozo tras haber congregado a una multitud.

Va a ser una noche larga, pero llevadera, cuando anochezca.

Sé que no estaréis solos en ese bolo nocturno.



Gonna be some sweet sounds

Coming down on the nightshift

I bet you're singing proud

Oh I bet you'll pull a crowd

Gonna be a long night

It's gonna be all right

On the nightshift

Oh you found another home

I know you're not alone

On the nightshift

Echaremos de menos lo dulce de vuestra voz, esa voz tan llena de sentimiento, cuando llegue la noche.

Todos os recordamos; y esas canciones vendrán a nosotros, al final de un día largo, cuando llegue la noche.

Habéis encontrado otro hogar en el que sé que no estáis solos cuando llega la noche.



Gonna miss your sweet voice

That soulful voice

On the nightshift

We all remember you

Ooh the songs are coming through

At the end of a long day

It's gonna be okay

On the nightshift

You found another home

I know you're not alone

On the nightshift