Ven y enloquece

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Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

martes, 2 de mayo de 2017

Traduttore, traditore (leer aviso al final, por favor)



Hola:
Durante este pasado mes de aguas mil, el habitual curso tranquilo de mi vida se convirtió en un torrente: a la acostumbrada maraña de migrañas con las que me araña la visita de la prima Vera –a la que por mucha cercanía que muestre, no acabo de considerar de la familia–, se unieron los incordios que acompañaron a un ingreso hospitalario, y el meandro de mi vuelta al trabajo de dependiente.

Durante este mes de abril, no sé si las musas han pasado de mí, o era yo quien las ignoraba en mi no hacer otra cosa que pensar en Sidonie. En más de treinta días, apenas he completado un par de textos de los varios que empecé a diario, y el trabajo de amor de traducir al inglés mi novela «Castigado a vivir», se convirtió en una condena a galeras en la que mi mala tozudez me impedía llegar a buen puerto.
No fue esta la primera vez que traducía uno de mis textos, pero sí que esta adaptación es la primera con la que me ha ofuscado. Como suelo hacer cuando adapto mis textos a otro idioma –inglés, español o asturiano–, el primer documento es una despersonalización del original. Una vez concluida la traducción aséptica, comienzo a adaptar el texto al ritmo y cadencia de su nuevo idioma; para concluir con una revisión gramatical y de estilo.
En el caso de la adaptación al inglés de «Castigado a vivir», sufrí de fiebre recreativa, que se decimó en delirios de grandeza expresiva –el ejemplo más claro de esta destemplanza, fue mi intento de que el texto adaptado presentase diferentes niveles de lenguaje, algo que no presenta el original–. Por suerte, mi ánimo enfebrecido entró en sosiego y comprendí que el sistema que estaba estructurando sólo era válido como práctica de Gramática Generativa Transformacional, no como un ejercicio de disfrute creativo.

Este jueves pasado di por concluida la adaptación al inglés de «Castigado a vivir», y confío en haber publicado “the book  a mediado de mayo. Su edición electrónica no tendrá protección anticopia, para que así podáis adaptar el archivo para su lectura en cualquier dispositivo, o facilitárselo a quien creáis que pueda estar interesado. La edición impresa presentará todas las mejoras que he ido aprendiendo a la hora de presentar una historia, aunque aún es mucho lo que me queda por aprender en lo respectivo a la edición gráfica. Ambas ediciones serán comercializadas al precio mínimo que establezca su distribuidor, confío en que no superen el precio de 1 € y 4 E respectivamente.

Gracias por tu interés, amigo lector.
 

Por favor, no compréis la novela hasta que anuncie aquí su publicación, y la referencia aparezca en mi lista de libros en Amazon



En algunas ocasiones habéis comprado ejemplares que corresponden a ediciones fallidas de mis novelas previas.
Gracias.

16 comentarios:

  1. No está nada mal que publiques esta entrada en este día... feliz día del trabajador.
    Bastante "Laburito" te debe dar todas esas traducciones. Hay que estar con las antenas muy atentas para que no se te escape nada, ni haya alguna confusión de términos o formas de hablar ¿no?

    Abrazo grande! y mucha suerte en este mes con la publicación!!!

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    1. Buenas tardes, Frodo:
      Me cuesta más traducir mis textos que los ajenos.
      Cuando me encargan una traducción, la hago intentando ser lo más fiel posible al texto original que me permite el trasladarlo a un nuevo idioma. El trabajo me puede llevar más o menos tiempo, pero siempre cumplo los plazos de entrega.
      Pero me complico mucho al traducir mis propias historias, casi las convierto en histerias. Por ejemplo: en el caso de esta novela, además de reescribir algunas partes (lo que hace que lo que cuento en inglés no sea exactamente lo que cuento en español, de ahí mi apelativo de “traditore”), me compliqué la vida usando diferentes registros de habla para los personajes, y cuando acabé comprendí que no podía hacer eso, pues su autor (vale, sé que suena esquizofrénico, pero aunque yo sea quien ha hecho ambos trabajos, creo necesario diferenciar entre autor y traductor, para así respetar el espíritu del texto) no había hecho eso en el original.
      Vamos, que lo de autotraducirme es un puro “voy y enloquezco”.
      ¡Un abrazo, Frodo!

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  2. Es todo un desafío, casi diría como escribirlo de nuevo.
    Tiene sus ventajas traducirse a si mismo. Hay traductores que son lamentables, como los que hay traducido a Stephen King al español. No todos son como Cortazar, que tan buen trabajo hizo con la obra de Poe.

    Saludos

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    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Aciertas plenamente. Tal y como le comento a Frodo, abordo la autotraducción como un casi reescribir el texto; y no es así, pues en ese caso lo que tendría que hacer es contar la historia pero sin seguir el texto original. Inspirarme en mi libro, no adaptarlo.
      El tema del resultado final que presentan las obras traducidas de encargo daría para un diálogo interminable. Como traductor editorial de series como Star Trek, de novelistas como Jerome Charyn, de guionistas como Alan Moore y Grant Morrison, o de comics como Bone, te puedo asegurar que cada trabajo era una pelea constante para que se respetase la dignidad del texto original. Yo no pedía más dinero del acordado, pero sí que se le diera un trato digno a la obra. Al final, cansado de que se me acusara de ser un “engreído” por defender cada palabra traducida, dejé de trabajar como traductor, aunque esporádicamente traduzco obras para mí, sólo por el placer de poner en palabras las sensaciones que me provocan ciertas obras.
      El de Stephen King, al menos en España, es un claro ejemplo de autor al que su editorial descuida pues sabe que su nombre vende por sí solo.
      Cortazar era un genio, no podía evitar que su impronta se tradujera en todo lo que compartía.
      Un abrazo, Demiurgo.

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  3. Admiro tu capacidad para traducir tu tu obra a otro idioma con Todo...lo que conlleva. Es un trabajo qur puede ser liviano si lo tomas como algo didactico y lejos de imposiciones ... pero también ardio si buscas seguir unas pautas que no casan con expresiones de ambas lenguas.

    Mi admiración mas que nunca!
    Estoy deseando ver el resultado.

    Mi abraz☆ siempre Nino!☆

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    1. Buenas tardes, AtHeNeA:
      Y ahora, tras leerte, me sonrojo. ¡Gracias por tus animosas palabras de aprecio!
      Como autora del poemario «Siempre», sabes bien todos los problemas y sinsabores que conlleva el trabajo de autoeditarse en Amazon; pero también conoces la satisfacción personal que supone el acabar tu obra, cuidarla en todos los detalles que se te ocurren y contactar finalmente con tus lectores (escasos en número, en mi caso, pero sobrados en generosidad).
      Gracias por el ánimo de tus palabras, opiniones y matizaciones. Gracias por ser luz en momentos en los que lo fácil es esconderme en sombras.
      Un abrazo, AtHeNeA.

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  4. Recuerdo las traducciones de Juan Ramon Jimenez o su esposa (de la cual olvidé el nombre) del indio Rabindranath Tagore...supongo que traducidas por otro, serían absolutamente distintas. Gran trabajo el de traductor

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    1. Buenas tardes, Nilda:
      Son bastantes los casos de escritores que han realizado estupendas traducciones, o quizá más bien “recreaciones”, de obras ajenas.
      Respecto al escribir en la sombra al que se relega a muchas parejas o familiares de escritores de renombre, es una práctica que me parece abominable. Escribir, traducir, pintar, componer… es un ejercicio de creatividad que no requiere una autoría individual. Más allá de motivos económicos, que dado lo que pagan las editoriales nunca son tentadores en casos como el de traducir, no hay ninguna excusa para cometer ese abuso, y mucho menos para aceptarlo. Sin embargo, se practica: constantemente vemos traducciones comerciales apócrifas, artículos de autoría anónima en publicaciones de organismos públicos,… Lo que hace que si uno exige ser acreditado por su trabajo, sea fácilmente tachado de “egocéntrico”• por los robaperas culturales.
      Gracias por tu comentario, Nilda.

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  5. La mayor de las suertes, Nino!!
    Besos

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    1. Buenas tardes, Ángela:
      La mayor de las suertes creativas la tengo al contar con lectores como tú, Ángela.
      Muchas gracias por tus constantes muestras de ánimo.
      Un abrazo.

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  6. Pues el mes de abril, a pesar de tus "encuentros primaverales" que dices, te ocuparon la vitalidad, parece que en los ratos libres sí que has sido productivo. Me maravilla el que tengas esa capacidad para traducir tus propias obras, lo digo porque si ya me parece difícil traducir a otros (unos de los trabajos más rigurosos, si se pretende trasmitir lo que el autor quiso decir), al propio, creo que debe ser laberíntico. Pero tú, tienes muchos recursos guardados, que ya intuía.
    En cuanto lo tengas disponible en amazón, lo compraré, con mucho gusto, así práctico lectura en inglés, que me falta mucho.
    Mucha suerte con el lanzamiento (ya a nivel global), de tu libro. Me llena de alegría, compañero.
    Un abrazo, Nino.

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    1. Muchas gracias, Clarisa:
      Por suerte me gusta leerme, no soy de esos escritores que se desentienden de sus textos una vez finalizados. Como resultado de esas relecturas, corrijo faltas gramaticales y de redacción en mis “enninaciones”; así mismo, es inevitable que se me ocurran nuevas maneras para mejorar o completar una historia.
      Autotraducirse es una excelente manera de depurar un relato. Como buena lectora que eres de mis fabulaciones, sabes de mi tendencia al pleonasmo y a la aliteración, como gran escritora de prosa y verso mantienes un equilibrio entre fondo y forma que a mí me es escaso, pero que sí que trabajo más al traducirme. Al tener que repensar cómo contar algo en un idioma en el que alcanzo el nivel de “lengua”, pero no llego al nivel de “habla”, soy más sintético y conciso. Me gusta ese cambio en mi manera de escribir cuando lo hago en asturiano o en inglés. Aunque pueda parecer una memez: como lector me gusta leerme en español-castellano –disfruto leyendo mis juegos con las palabras, o las mezclas de estilos narrativos– pero como escritor me gusta más comunicarme en asturiano o en inglés, ya que escribo menos caprichoso y más comunicativo.
      Y sí, el autotraducirme se ha convertido en esta ocasión en un recorrido tortuoso por el laberinto del Ninotauro; pero fue a causa de mi empeño en incumplir la que considero la norma máxima a la hora de traducir una obra: respetar la impronta del autor.
      Gracias por tu interés en comprar la novela. Si te parece bien, te la envío en pdf antes de que la adquieras. Como bien sabes, los beneficios económicos que genera la venta en Amazon son centesimales; mientras que lo beneficiosos de saberse leído y apreciado son impagables. Ya me dices.
      Ahora y siempre: GRACIAS, Clarisa.

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  7. me gusta leerte por la mañana
    cuando el Sol, esta brillante en el cielo azul sin nubes de la bella Miami

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    1. Buenas tardes, soleada Mucha:
      Gracias por acercarme el calor de tu compañía.
      Ha quedado una tarde ventosa, pero luminosa en Gijón. En breves minutos saldré a pasear y a darle de paso vueltas a una idea creativa.
      Un abrazo, Mucha.

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  8. La verdad que si parece un trabajo complicado... Incluso no te pasa que no querés releer lo tuyo por encontrar errores en todas partes? Ja... Yo ni las entradas del blog puedo releer...

    En fin, muy buena suerte... O paciencia mas que nada, no necesitas suerte porque sos bueno en lo tuyo 👌

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    1. Buenas tardes, JLO:
      Gracias por tus palabras de aprecio y por hacerme sentir bueno con los míos.
      Autotraducirse es en mi caso una oportunidad para corregir faltas ortográficas, fallos gramaticales y despistes narrativos. Con los textos ocurre como con las personas: hay que saber dejarlas irse de tu vida. Ya sabes de mi regusto por escribir entradas muy largas en el blog, de hecho quizá la mayor parte de las enninaciones en este blog conforman una única entrada, por releerlas y en algún momento corregirlas. Pero, en general, me gustan las entradas tal y como son, con sus fallos y excesos, pues reflejan el momento en el que las escribí. De hecho, muchas veces dejo la primera versión tal cual y luego vuelvo a colgar el mismo texto ya corregido.
      Pero cuando voy a publicar un texto en un destino que no es este blog, lo corrijo y depuro lo más que puedo, esta autotraducción tuvo momentos duros, pero me gusta el resultado final y más al saber que quien ha leído “the book” lo ha encontrado interesante.
      Un abrazo, JLO.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.