Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

domingo, 30 de julio de 2017

Cuando me replanteo mi vivir, mi replanteo la valía mi vida a contracorriente.
De siempre he sido señalado como inadaptado con el dedo de los gregarios, al igual que he sido demenciado por los cabales que me prejuzgan como una persona rebelde y distante, como un altivo y un cínico.
muchos, que no sé si son el Infierno, pero sí sé que son Legión me desprotican como alguien de quien no te puedes fiar, pues no hace lo que se le ordena/aconseja, sino que lo que quiere.
He sido considerado por los acomodaticios y las descorazonadas como un antojadizo –por saborear el momento–, como un loco –por alejarme de la ordinariez real–, como un mujeriego –dada mi debilidad ante la belleza–, un homosexual –dada mi repulsión ante lo vulgar–. Y podría escribir muchos adjetivos despectivos que legionarios endemionados usan para descalificarme, quizá el que más me reconcome sea el de “RARO”. ¡Yo no soy raro, soy diferente!

Desde niño, personas de prestigio y personajes con autoridad han aconsejado mi encierro en internados, cuarteles y pabellones; para mi suerte, siempre ha habido personas que han confiado en mí y han impedido que claudicara ante lo que se me mostraba como cordura pero que era en realidad una despersonificación masificada.
No es bueno estar sólo y es devastador para el ánimo el escuchar que “si estás solo es porque quieres”. Hay momentos en los que me siento como el último humano ante una nueva  “invasión de los ultracuerpos”, momentos durante los que me pregunto si, dado que rechazo la cordura de despersonalizarme en lo que se espera de mis datos estadísticos, quizá lo mejor que puedo hacer es dejarme de vainas y abandonar mi “ninismo”.

Hay personas que me aprecian y no lo ocultan, hay iguales en nuestras diferencias que me dedican palabras de afecto y que me agasajan con muestras de aprecio. Si mi vejez es una búsqueda del olvido de los agravios sufridos, también es un eco de los agasajos recibidos.
Gracias sinceras a todos, a los presentes y a los ausentes, por acercaros a este blog a regalarme vuestro aprecio.

Gracias de corazón por haberme tenido presente en vuestro ánimo.
Nino.

domingo, 23 de julio de 2017

Quizá llevo equivocado toda mi vida, pero soy terco en mi error



Muchas veces dudo de mi valía comunicativa: no sólo como escritor, sino que también como persona.
Durante esas devaluaciones, me replanteo hasta qué punto mi trayectoria vital ha sido un viaje a la deriva consecuente de mi incapacidad para afrontar una vida real, o una huida de mi miedo a la Verdad de los hechos en la que me refugio en la falsa seguridad del autoengaño verosímil.

Desde mi refugio individualista observo las vidas de otros, de la mayoría de aquellos con los que convivo, de quienes se consideran mis iguales pero ante los que me siento diferente. Su día a día es disparejo al mío: orbitan a un sol que brilla para todos, pero que yo ignoro. Ellos se ajustan a las vidas que se esperan de adultos maduros. Ocupan su sitio y encuentran su lugar bajo un sol que a mí me deseca la ilusión. No voy allí donde otros van y se esperaba que yo también coexistiera; la verdad es que pese a mi erosión física e intelectual se me siguen brindando oportunidades de unirme a ellos, de ocupar ese sitio donde sólo yo parezco no querer encontrarme.

Pero es que no me puedo permitir el converger en la sombra de un gigante sin alma, para así sentirme aceptado y creer que formo parte de algo importante; yo sólo quiero experimentar destellos de felicidad y avivar mi ánimo con su recuerdo. Quiero tener mis momentos de luz, no reflejar el esplendor ajeno. En veces como éstas, en las que me aferro a mi universo para evitar orbitar en su mundo, me pregunto si mis experiencias no son sólo un cúmulo de desperdicios vitales; y quizá lo mejor que puedo hacer es rendirme y aceptar que estoy equivocado.

Me empeño en vivir a mi manera y eso me lleva a vivir en soledad, sin apenas recursos económicos y con una salud quebradiza. Para mi sorpresa me hago viejo, para sorpresa de todos –entre los que me incluyo– sigo viviendo a mi manera, de una forma bastante similar a la que me entregué cuando era adolescente y creía que no llegaría a viejo.
No sé si estoy equivocado, pero siempre acabo decidiendo que debo vivir según lo que quiero, no de acuerdo con lo que se espera de alguien que no soy yo, sino un dato estadístico.

jueves, 20 de julio de 2017

Las Pasiones Del Alma: Trans-Lúcido

Muchas gracias, AtHeNeA y MaRía, por permitirme dar voz a mi personaje Nino Ortea, el cual –en este texto que leo a lo largo del clip "Trans-Lúcido"– habla de mi persona.


Ahora que volvía a dudar de mí, AtHeNeA y MaRía vuelven a darme una muestra trabajada de su afecto. Yo, que no sé si tengo alma, pero sí sé que atesoro pasión, sólo puedo sentirme apasionado –ante esta nueva muestra de aprecio– y lúcido –al afrontar el destino en soledad compartida–.

Te invito, amigo lector, a que visites Las PasionesDel Alma –canal en YouTube donde AtHeNeA y MaRía dan renovadas muestras de su creatividad– espacio donde sus anfitrionas han convertido mis palabras en un lucido deleite sensorial.

Gracias.