Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Este jueves un relato: “Posverdad”

Este jueves es el compañero Juan Carlos Celorio quien nos convoca en su blog ¿Y qué te cuento? para intercambiar emociones, creencias y deseos presentados como “posverdades”.

Pinchando en este enlace accederás a los relatos de mis compañeros, atentoLector.




Posverdad ninoskera

Ninoskito lee la interesante propuesta de Juan Carlos. De todo lo escrito se queda con una frase: “que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad”.
–Pos’verdad que Juancar tiene razón. Las “aparientas” engañan. ¡Mi última aparentada me engañó hasta con el butanero! Y eso que ella perjuraba que le gustaban los intelectuales, no los musculosos. Y pensar que, enloquecido por impresionarla, abrí un blog, publiqué siete libros y compré gafas de pasta… ¡Cuando en lo que tenía que haberme gastado la pasta era en ir al gimnasio!

Antes de colocarse otro par de calcetines en la entrepierna, observa su reflejo en el espejo:
–Bueno, no estoy tan mal, si me miras de lejos. Además, ellas siempre me aseguran que “el tamaño no importa”. Y lo dicen riendo, así que les debe de alegrar mi calibre.
Tal entelequia ninoskera no es una posverdad de ésas, sino un juicio verdadero; uno de ésos que profiere sin maldad media humanidad, y que la otra mitad escucha entre risitas burlonas. Él pertenece a la extendida media masculina que, sin saber lo que mide un palmo, asegura que alcanza los 20 centímetros; tamaño que, desde su época de fumador, Ninoskito calcula que debe de ser similar al de un mechero “mini Bic”.
Desde que el humo no ciega sus ojos, este fabulador puede haber perdido la chispa, pero no el chispero. Como Ninoskito no es ningún cínico, no sale cada día con un farol buscando un hombre; lo hace con un encendedor algunas noches, en busca de alguna gatita que empiece por quitarle el hipo y acabe por arañarle el corazón.

De la que empuña el “mini Bic”, aprecia una diferencia entre los tamaños referenciados. Tiene claro que el mechero no puede haberse dilatado por su fuego, así que se plantea el ir al costurero a por el centímetro y salir de una vez de dudas; pero se frena pensando en que es noviembre, y el frío no ayuda a que su “nini yo” se amplíe.
A la vuelta, si como siempre regresa solo, pensará qué puede fabular para este jueves. 350